Cantante en estudio 3

Producción musical

Spread the love

Este post forma parte de la serie Cómo iniciar una carrera musical y no morir en el intento 1 que publicamos al lanzar la página, puede considerarse una segunda entrega.

Esta más dirigido a personas que no saben nada de música, pero quieren o desean llegar a realizar la producción musical, al menos de una canción. Los que tengan conocimiento musical, pero no de producción podrán ir entendiendo parte del proceso.

Por dónde empezar

Lo primero que nos ayudaría bastante es tener cierto conocimiento de música. Este punto es muy importante. Sin embargo, hay personas que no lo tienen pero poseen una musicalidad interior que no los deja en paz. Si este fuese el caso, y no se tiene conocimiento, es tiempo de ir abordando como superar este obstáculo.

Por lo tanto, al tiempo que se va andando en el proyecto que se tiene en mente, se va aprendiendo música. Ya sea en una escuela formal o tomando clases por internet. Hay recursos de todo tipo en la web, de pago y gratuitos. El objetivo es aprender al menos principios básicos de la música porque a medida que lo hagamos creceremos en desarrollo.

Así que, si no se tiene conocimiento y no vamos a esperar hasta tenerlo para comenzar, hay que conseguir la disposición de algún amigo o familiar que lo tenga y nos ayude acompañándonos con un instrumento.

Los ideales son aquellos con los que se pueden tocar acordes, como el cuatro venezolano, la  guitarra, mejor si es un piano. Por supuesto que también califican otros. De todos ellos, la guitarra es el más popular de todos.

La principal razón es que con este tipo de instrumento podremos ubicar y definir los acordes de la canción.

Para los pocos que no lo sepan. Una de las formas más sencillas de entender que son los acordes es pensar en el sonido que escuchamos cuando alguien canta y toca la guitarra. Esa persona está cantando y a través de la guitarra se escucha la combinación de sonidos musicales que al tocarlos juntos forman un acorde a la vez. Son muchos, y cambian a medida que la canción va andando, pero se entenderá mejor cuando vayamos aprendiendo música.

Por ahora nos concentraremos en lo que tenemos en mente. Ese estribillo que no nos deja en paz y que tarareamos aquí y allá. Esa cancioncita es la melodía. La melodía necesita los acordes para enriquecerse y escucharse bonita.

Dónde estamos

Estamos en acordes, que acompañan nuestra melodía que tenemos en mente. Una vez ubicados los acordes y ajustados a la melodía. Ya podríamos decir que se puede comenzar la producción de una canción.

Puede ser una canción muy sencilla que solo requiere guitarra y voz. Eso es perfectamente aceptable en una producción musical. Claro antes de ir más también deben estar claro otros aspectos importantes.

Ritmo y afinación

Así como se necesitan los acordes para darle contexto a la melodía (la cancioncita esa que tenemos en la cabeza), necesitamos cantarla con un ritmo determinado.

Cuando la canción tiene más instrumentación el ritmo lo impone la percusión: batería, tambores, maracas, etc. En este caso solo tenemos la guitarra, así que el ritmo lo marca la velocidad y compas del rasgueo de las cuerdas. Ese es el ritmo y el que canta debe seguirlo, sino sonaría extraño. Cambiando de lento a rápido bruscamente. Eso no se va a escuchar bien.

A su vez, necesitamos afinar. Esto no es otra cosa que cantar entonando según los acordes que se han establecido. Así también se ajusta el rango que le va mejor a nuestro tipo de voz.

Esto del rango vocal también necesitamos aprender de qué se trata, si no se tiene idea de ello. Porque podemos cantar sin saberlo incluso hacerlo afinado, pero en ocasiones no conocemos nuestro rango vocal y esto también nos limita el desarrollo. Así que necesitamos investigar este tema. Lo cual nos conducirá sin duda a tener que tomar clases de canto, así creamos que lo hacemos muy bien sin haber recibido instrucción.

Pero… ¿Cómo va nuestro proyecto de realizar la producción musical de una canción, prácticamente desde cero?

Supongamos que se han dado estas condiciones:

  • No sabemos música, pero nos ayuda en el acompañamiento un familiar o amigo que sí y toca bien la guitarra.
  • Cantamos afinados, ajustado a los acordes y seguimos el ritmo, sin haber recibido instrucción.
  • Hemos estado ensayando, cumpliendo los tiempos de cada etapa y suena bonito, por lo menos agradable.

Por ahora vamos bien. Entonces ¿Qué es lo próximo?

El estudio de grabación

Tenemos a disposición el home estudio de un amigo o familiar, o lo estamos pagando porque se ajusta al presupuesto de nuestra inversión. En el post anterior referente a este tema se resalta la razón por la cual se planifica una producción musical. En este se menciona la necesidad de poseer un monto X en dinero para invertirlo en nuestro proyecto.

Ya habiendo realizado una planificación de trabajo que incluye ensayos previos, pautamos las horas de grabación en el home estudio.

En esa sesión o sesiones grabamos la canción que, se supone, hemos estado preparando como nuestro proyecto de producción musical. No importa si es solo voz y guitarra. Después de todo se trata de tu debut, así que se debe ser sensato con el nivel de exigencias y entender que mejoraremos en las próximas.

Una producción con mayor instrumentación requiere más tiempo de preparación y aquí debe intervenir un arreglista musical. Estas ya son palabras mayores. Se trata del servicio de alguien con amplio conocimiento en la materia, que debe tomarse su tiempo para entender lo que deseas y plasmarlo en un arreglo de instrumentación profesional. Su conocimiento, sin embargo no es sinónimo automático de éxito. Cada arreglista tiene su estilo así que va a depender que entienda hacia donde se quiere orientar  la producción musical de tu tema. También que tenga la experiencia y versatilidad para hacerlo. Lo referente a esta temática requiere de un post aparte.

De tal forma que volvemos a nuestra idea inicial: guitarra y voz. Aquí lo importante es que el ejecutante de la guitarra lo haga muy bien y que tu cantes de manera óptima: afinado, con ritmo y matizando muy bien esa voz que desarrollaste de forma natural sin haber recibido instrucción. Habiendo cumplido estas expectativas avanzaremos en esta fase hasta que tengamos voz y guitarra grabada profesionalmente, cada una por separado.

¿Qué sigue?

La mezcla, una etapa del desarrollo de la producción musical que es crucial. Va a depender del amigo o familiar dueño del home estudio que escogimos. Se supone que si tiene un cierto nivel profesional está en capacidad de hacer el trabajo, pero los detalles en torno a esta temática es parte de otro capítulo que dará continuación a esta serie.

Por ahora agradecemos la atención y te invitamos a leer los otros post que hemos publicado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.